Madurez intelectual. El encuentro con la vida.
La madurez intelectual se ha convertido en algo cada vez más difícil de alcanzar en una sociedad en la que la autorealización de sus individuos no parece interesar en absoluto, si no más bien lo contrario. Pero una sociedad de gente inmadura es una sociedad inmadura, una sociedad con graves problemas que no es capaz siquiera de afrontar. Es por ello que la madurez es ahora más que nunca una urgente necesidad. Conocemos la importancia de la madurez, más que desde hace siglos (el budismo ya era difundido en la india en el siglo V a.dC.), creo que desde siempre. Al estado de madurez intelectual se le ha llamado de muchas maneras por distintas sociedades y culturas, en occidente la podemos conocer como autorrealización, despertar, iluminación, etc., pero es en oriente donde, con diferencia, más se ha desarrollado su pensamiento, de la mano del budismo y la diferentes filosofías derivadas de el, así ha recibido diferentes nombres y conceptos como Bodhi, Kensho, Satori o Moksa, e incluso se ha puesto nombre al concepto del camino hacia la madurez que se puede conocer como Tao en China o como Do en Japón. Pero ¿Porque el ser humano necesita madurar para encontrarse con sigo mismo y con la naturaleza?
El ser humano no nace, se hace. Para ser un verdadero ser humano hay que llegar a la maduración de la inteligencia. Solo una inteligencia madura puede hacer una persona congruente y responsable con sigo misma y con el mundo del que forma parte, puede hacer una persona equilibrada en su conocimientos y en sus actos. Hay una enorme (insalvable) diferencia entre una inteligencia en sus inicios (una pre-inteligencia) y una inteligencia madura, tanto que no debería llamarse inteligencia a toda aquella que no llegara a ser totalmente madura. Sin embargo vivimos en una sociedad en los que los individuos viven todas sus largas vidas sin llegar a aproximarse siquiera al menor grado de maduración de sus inteligencias y esto es la fuente de donde nacen todos los grandes problemas. Y es que en la sociedad actual, el ser humano ni siquiera es consciente o a aprendido que debe de madurar su inteligencia, esto está fuera de casi cualquier programa educativo o de cualquier programa social o cultural.
El porque el ser humano tiene que madurar su inteligencia, tiene que ver con la naturaleza de esta. La mente humana surgió por una competición evolutiva en la que, si quería ganar, debía de ser lo mas compleja y a la vez abierta y adaptable posible. Para conseguir todo esto la naturaleza selecciono lo mejor y más sencillo que podría funcionar: que las mentes nacieran en blanco, con tan solo una gran capacidad y un gran potencial para adquirir cultura desde cero (por ello los seres humanos somos tan indefensos e inútiles al nacer y tenemos esa infancia tan larga). Esto convirtió al ser humano en uno de los animales mas adaptables y versátiles que han existido (por ejemplo, personas criadas desde su infancia por animales, no han sido personas, han sido como los animales que los educaron), tanto es así que por ello dos seres humanos pueden no tener nada en común. Esto tiene sus ventajas, el hombre puede evolucionar desde que nace para transformarse y adaptarse exitosamente a cualquier medio, pero también sus desventajas: el hombre puede evolucionar desde que nace para convertirse en un inútil o incluso en un verdadero monstruo. La selección natural definió la inteligencia humana como un camino hacia la inteligencia y no como una inteligencia en si misma. Así recorrer este camino de forma adecuada es la única forma de conseguir la inteligencia. La selección natural pues definió también simultáneamente la educación y adquisición de conocimientos como eje para dirigir este camino.
Pero como ya he dicho, todo esto ha tenido sus ventajas, pero también sus desventajas. Este camino hasta la inteligencia se puede torcer, de echo es algo de lo mas común, y el resultado de esto son personas "torcidas". Pero ¿porque la inmensa mayoría de personas eligen un camino torcido?. El resto de los seres vivos mantienen una relación estrecha y congruente con la naturaleza, una relación mantenida durante millones de años de evolución. Sin embargo el ser humano se separo de la naturaleza pues su evolución se desarrollo sobre si mismo. La exitosa inteligencia del hombre le situó en la cúspide de la pirámide animal, sin depredadores y sin competencia. El hombre se convirtió a si mismo en su propio competidor y en su propio depredador. Esto le hizo continuar su evolución, pero esta ya no era sobre la naturaleza, era una evolución sobre si mismo. Esto le ha hecho al hombre llevar una evolución en "falso" basada en falsos auto-conocimientos artificiales. La evolución no puede continuar solo sobre nosotros mismos, pues nosotros mismos no somos autónomos, no formamos una base completa para el funcionamiento de la vida, sino que formamos parte inseparable y dependiente de la naturaleza. Contra más sigamos evolucionando en este sentido, más nos estaremos separando de la naturaleza y de nuestra propia supervivencia.
Para encontrar el camino de la madurez tenemos que aprender que somos y que hacemos en el mundo. Tenemos que aprender a reconocernos como lo que somos, unos simples animales como los demás, que necesitan el mundo y la naturaleza en el que viven para poder desarrollarse, permaneciendo integrados con el resto de la vida (de la cual somos dependientes). Reconocernos como animales significa pues tener la mismas necesidades y objetivos que ellos. Hemos llegado a un punto en que algo tan sencillo de comprender como esto se ha convertido en algo inimaginable, en un verdadero tabú. Las posiciones de rechazo en este sentido están tan consolidadas en la cultura humana que estoy seguro que la gran mayoría de las persona no pueden aceptar esto de ninguna de las maneras. Miles de años con una corriente cultural que nos ha desviado de la verdad es una barrera muy difícil de sobrepasar. Pero queramos o no, tarde o temprano tendremos que admitirlo, nuestra extinción como especie y nuestra felicidad como personas esta en juego.
Esta claro, eso si, que hay pequeñas diferencias entre las necesidades de unas especies u otras. El ser humano como cualquier otra especie debe de desarrollar su potencial evolutivo, que en su caso es su inteligencia. La evolución es una carrera que inicio la vida para perfeccionarse a si misma, para hacerse más fuerte, una carrera para mantenerse a si misma viva, en un universo extremadamente cambiante y hostil. Todos los animales continúan esa carrera y todos han desarrollado diferentes formas y niveles de inteligencia y con ello diversas formas y niveles de cultura, diversas formas y niveles de tecnología, etc. Muchos animales han llegado a dominar, entre otras, la tecnología de la construcción utilizando todas las materias primas que existen en la naturaleza y siempre con materiales y técnicas absolutamente sostenibles, desde los nidos de los pájaros que varían desde la utilización de ramas y hojas, y acabando por contundentes nidos esculpidos en barro (comparable a la cerámica o al cemento), los castores capaces de crear diques artificiales modificando el cauce de los ríos, los lobos o los delfines capaces de formar sociedades altamente comunicativas que mantienen conocimientos culturales que pasan de generación en generación, etc., etc.
El ser humano también debe progresar en su carrera evolutiva (sino seria alcanzado y exterminado por otras especies que si lo harían), desarrollando su inteligencia, su cultura y su tecnología. Pero como he dicho antes esto no puede ser una carrera en falso, que es lo que ha estado haciendo el hombre durante los últimos miles de años. El ser humano debe de reconocerse a si mismo como lo que es en realidad y aceptarlo, solo entonces vera como sus principales problemas empiezan a desaparecer. Como nos encontramos en un punto ya muy alejado del ideal nos toca hacer el esfuerzo de volver al punto de encuentro. Por ello, en primer lugar encontramos que el camino hacia la madurez es un camino de desaprendizaje, pues muchas de las cosas que nos han enseñado resultan no ser verdaderas o simplemente nos van a obstaculizar el camino. Muchos de los conocimientos y de las actitudes que hemos aprendido sobre la vida resultan ser erróneas o falsas.
Como he dicho anteriormente la carrera evolutiva del hombre se ha desarrollado sobre si mismo, y ha sido una carrera absurda y desenfrenada, una carrera en la que nos hemos marcado unos objetivos extremadamente altos a la vez de erróneos y peligrosos. Esos objetivos inalcanzables mantienen al ser humano en una constante ansia y anhelo, que a la vez de arrancarle su felicidad, le hace comportarse como un verdadero histérico, le mantiene siempre en un circulo vicioso de sobre-actividad infinita, que le esta haciendo acabar consigo mismo y con el mundo en el que vive. Pero el ser humano no necesita esos altos objetivos, llevamos "ventaja" en la carrera evolutiva y no es momento de acelerar pues el exceso de velocidad puede matarnos. Tenemos que aprender cuales son nuestros verdaderos objetivos, lo cual entre otras cosas nos ayudara a moderarnos.
El camino hacia la madurez, y más en la actualidad, puede de ser difícil de encontrar. Yo simplificaría el camino hacia la madurez intelectual como el camino en búsqueda de la felicidad. La felicidad es el estado ideal del hombre (supongo que del resto de la vida también) y para conseguirla solo nos hace falta lo mínimo, de echo tener mucho más de lo mínimo seguramente nos hará perder la felicidad. Y es que la felicidad es una parte esencial de nuestra vida, es el sentimiento que nos dice que lo que hemos hecho es correcto, que podemos estar satisfechos, que podemos relajarnos pues por el momento, no necesitamos nada mas. Es así de simple. Y esto hay que comprenderlo muy bien pues es muy importante para todos los aspectos de la vida y hay que saber respetarlo pues no respetarlo acarrea muchos problemas. La infelicidad no solo nos afecta interiormente sino que afecta al mundo que nos rodea. Sin felicidad no hay relax y se crea un circulo vicioso, ser infeliz nos hace estar mas activos esto no crea mas infelicidad que intentamos atajar, por ejemplo, con mas consumo, que trae mas infelicidad que, etc. Todos sabemos el grave estado de los recursos naturales y esta es una de las razones de fondo que hay detrás del modelo insostenible de vida que llevamos.
Para poder encontrar la felicidad nos tenemos que oír a nosotros mismos a la vez que oímos al mundo que nos rodea. La naturaleza nos doto de cerebros vacíos, pero no nos ha despojado de todo, aun conservamos ciertos instintos que bien escuchados nos guían por el camino adecuado. Lo primero que se suele dejar de tener claro son las necesidades reales que uno puede tener. Somos animales y nos movemos exclusivamente por necesidades puramente físicas y por otras necesidades que aun siendo en el fondo tan físicas como las anteriores nos suelen parecer (quizás por cultura) diferentes, como son los sentimientos, emociones e instintos. La infelicidad viene simplemente cuando no podemos satisfacer alguna de estas necesidades.
Las necesidades que tenemos son mas variadas de lo normalmente creemos y para ser realmente felices se han de cumplir todas, todos conocemos que nos pasa incumpliendo solo una de ellas, si nos apetece un golosina y no nos la podemos comer, ó si sentimos atracción sexual pero no podemos mantener una relación, somos tremenda y completamente infelices, no importando nada de lo demás. De ninguna manera podemos evitar esto, aunque nos creamos que como humanos estamos por encima de los instintos y emociones animales.
Las necesidades que identificamos como puramente físicas (hambre, sed, frío, calor, sueño, sexo, etc.) solemos poder satisfacerlas fácilmente (se pueden escapar a veces de nuestro control pero no deja de ser fácil controlarlas). En cuanto a las otras necesidades la confusión es la norma. No sabemos satisfacer nuestros sentimientos, emociones e instintos y es que la cultura que nos imparten nos juega una mala pasada. Primero nos crean muchas mas necesidades de las que podamos llegar a saciar (sociedad de consumo), luego nos inculcan necesidades imposibles de saciar (avaricia) y finalmente nos hacen olvidarnos de otras necesidades vitales que al no estar saciadas nos hacen muy infelices (e ignorando el porque).
Así tenemos muchas emociones, sentimientos e instintos que no podemos cumplir y nos hacen ser irremediablemente infelices, y para explicarlo pondré un par de ejemplos:
- El sentimiento de empatía natural hacia la naturaleza, hacia el resto de seres vivos, en definitiva hacia el mundo de que formamos parte. Podemos acabar con la naturaleza y con todos los seres vivos del planeta para cumplir con las "emociones preferentes" (la liga de futbol, nuestro coche, nuesto mp3, etc.) en las que culturalmente hemos sido educados, pero no podremos evitar la enorme infelicidad que esto nos crea. Y esto no se manifiesta solo conscientemente, inconscientemente la empatía nos hace vemos reflejados en los demás seres vivos, el acabar con ellos sin compasión y con crueldad extrema, aunque se indirectamente, nos hace sentir irremediablemente como verdaderos monstruos, y esto provoca estados de infelicidad, malestar, brotes de odio y violencia sin justificación aparente, tanto contra nosotros mismos como contra los demás.
- Otra importante emoción olvidada o mal interpretada es la paternidad. Todo el mundo que haya sido padre o haya pensado en serlo debe de ser consciente de la importante emoción, el profundo sentimiento y el fundamental instinto que es la paternidad. Queremos a nuestros hijos y deseamos lo mejor para ellos, como siempre nos encontramos que solo haciendo cumplir esto podemos ser felices. La paternidad es el instinto de continuidad, el instinto de conservación de la especie, siendo egoístas, destrozando el mundo, no dándole un futuro a nuestros hijos y quitándoles cualquier posibilidad de llegar a ser verdaderamente felices, no vamos a ser, de ninguna manera, felices personalmente. Como lo anterior, esto no queda de manifiesto de manera consciente, la desesperanza y el desánimo y el sentido de no utilidad de nuestros actos dependen de saciar este instinto.
Hay muchos otros instintos y sentimientos que simplemente dejando aflorar pueden conducirnos hacia la la felicidad y hacia la madurez intelectual. Así pues acercarnos a la simplicidad de la vida es acercarnos a la madurez.
El camino hacia la madurez aun puede tener otros obstáculos que los propios sentimientos no nos pueden ayudar a sobrepasar. La mente humana no es perfecta y en los diferentes individuos presenta todo tipo de diferencias, carencias o enfermedades que distorsionan su visión de la vida y por tanto su camino. Esto es inevitable y hay que tenerlo en cuenta y aprovecharlo, pues algunas de estas "imperfecciones" no son un problema, sino todo lo contrario pues estas "imperfecciones" o "fallos" realizan la importante función de diversificar la evolución intelectual (¿quien no conoce la figura del genio loco?). Lo que puede dar problemas en esto, es el mal control o la mala gestión que hace el hombre de estos fallos, seleccionando los incorrectos y descartando los correctos. Así pues, tenemos que tener muy claro que todos tenemos algunos "fallos" en nuestras cabezas y hay que tenerlo muy en cuenta en todas nuestras decisiones y demás asuntos cotidianos, intentando siempre utilizarlos de manera positiva.
Debido a la naturaleza "vacía" del ser humano, las personas nos desarrollamos muy distintamente unas de otras, así nuestros objetivos y nuestros problemas no son exactamente los mismos para unos que para otros. Solo uno mismo puede llegar a encontrar su propio y único camino hacia la madurez intelectual. Pero es obligación de los demás ayudarle a encontrarlo. Todos somos educadores y a la vez educandos. Hay que evitar que nosotros mismos o los demás se pierdan en la inmensidad de los distintos conocimientos y enseñanzas, así que lo primero para empezar la educación de una persona es enseñarle a ver su propia meta (conocer por él mismo, lo que es la vida y qué es lo que va a querer de ella) lo más clara y tempranamente posible. Lo más conveniente es simplificar, y por lo tanto, facilitar al máximo su búsqueda. Si eres educado sin conocer tu meta, adquiriendo conocimientos de manera indiscriminada, no vives tu propia vida sino la que te enseñan, la que adquieres de unos conocimientos ajenos y predigeridos, la vida de otro, normalmente, una vida estándar, una vida que interesa que lleves (intereses comerciales y políticos). En cambio si conoces tu meta, puedes escoger el mejor camino, el más corto o el que más te intereses para alcanzar tus objetivos, puedes seleccionar los conocimientos, de otra manera te perderías en la infinidad de caminos.
Llegar a la madurez intelectual es un camino difícil como cualquier otro, pero es un camino que puede ser recorrido por cualquiera.
