El mundo ante el cenit del petr贸leo

s醔ado, diciembre 10 2005 @ 04:04 CST

Autor: Raul

El mundo ante el cenit del petr贸leo es un art铆culo publicado originalmente en www.crisisenergetica.org en el que se detalla el grave problema del agotamiento del petr贸leo, por su importancia para los contenidos de esta web se reproduce a continuaci贸n.

Sin embargo a帽ado una advertencia, el cenit del petr贸leo es un grave problema, pero es simplemente uno m谩s de los que ha generado el hombre en su err贸nea evoluci贸n cultural. No naufragu茅is en los problemas sino en sus verdaderas e iniciales causas.

El mundo ante el cenit del petr贸leo

Fernando Bull贸n Mir贸

Asociaci贸n para el Estudio de los Recursos Energ茅ticos (AEREN).

Resumen

La humanidad se encontr贸 hace algo m谩s de cien a帽os con un recurso 煤nico, el petr贸leo, que le dio la posibilidad de disponer de una fuente de energ铆a muy eficiente, f谩cil de extraer, transportar y utilizar, as铆 como de obtener una gran variedad de materiales a partir del mismo. La disponibilidad de petr贸leo permiti贸 buena parte de los profundos cambios que ha experimentado la humanidad en el 煤ltimo siglo, hasta llegar al estado de enorme dependencia del ?oro negro? en la que se encuentra el mundo actual, pues est谩 presente en casi todo lo que utilizamos en nuestras vidas y es la fuente de energ铆a que mueve el 95 % del transporte mundial. El petr贸leo ha sido tambi茅n determinante en el incremento de la capacidad de producir y distribuir alimentos y en los avances logrados en medicina, contribuyendo de esa manera a la multiplicaci贸n de la poblaci贸n mundial, desde los mil millones de seres humanos a mediados del siglo XIX hasta los seis mil quinientos millones de la actualidad.

Los ge贸logos estiman que la humanidad ha consumido en tan s贸lo cien a帽os aproximadamente la mitad del petr贸leo que se hab铆a ido formando a lo largo de millones de a帽os bajo el subsuelo de diversas 谩reas de nuestro planeta. Los expertos en geolog铆a y recursos energ茅ticos hace d茅cadas que vienen advirtiendo que la generaci贸n de comienzos del siglo XXI habr铆a de enfrentarse al momento en el que se alcanzar铆a el cenit de la producci贸n mundial de petr贸leo, a partir del cual su disponibilidad comenzar铆a a decaer. Este hecho constituye uno de los mayores retos a los que se enfrenta la humanidad en nuestros d铆as, pues no existe ning煤n otro recurso conocido con sus cualidades y prestaciones, y pese a las inversiones realizadas, no se dispone de sustitutos que puedan reemplazar a tiempo el indispensable aporte de energ铆a del petr贸leo, en especial en su papel como combustible para el transporte, ni tampoco para reemplazarlo como materia prima para los m谩s de 3.000 productos de uso com煤n que se obtienen del petr贸leo.

En los 煤ltimos a帽os se viene detectando una progresiva reducci贸n de la capacidad de producci贸n excedentaria de petr贸leo, debido a las dificultades para incrementar la oferta al fuerte ritmo que lo hace la demanda, de forma que el precio del crudo ha experimentado un notable ascenso. En los pr贸ximos a帽os cabe esperar que este proceso se acent煤e a medida que la demanda contin煤e en ascenso y, en especial, a partir del momento en que la producci贸n de crudo empiece a decaer. Los expertos consideran que los incrementos en los costes energ茅ticos y los desabastecimientos pueden llevar a la econom铆a mundial a una recesi贸n sin precedentes, cuyos primeros s铆ntomas se est谩n haciendo cada vez m谩s evidentes, as铆 como a un incremento en las tensiones entre las grandes potencias del planeta para hacerse con las menguantes reservas.

Este art铆culo nace para contribuir a la divulgaci贸n de la crisis energ茅tica global en la que nos encontramos. A lo largo del texto aparecen diversos hiperv铆nculos a sitios web en ingl茅s con explicaciones m谩s a fondo, entrevistas y art铆culos. Para ampliar la informaci贸n en castellano se a帽ade al final una serie de referencias. Se aconseja en especial la web crisisenergetica.org, donde existe abundante informaci贸n distribuida en diversas secciones, art铆culos traducidos, comunicados, noticias actualizadas, entrevistas, gran n煤mero de enlaces a otras p谩ginas relacionadas y un foro de debate con comentarios de personas interesadas en este tema. Tambi茅n en dicha p谩gina est谩n disponibles las traducciones al castellano de los boletines de la Asociaci贸n para el Estudio del Cenit del Petr贸leo (ASPO), que integra cient铆ficos de diversos pa铆ses que se dedican al estudio de las reservas petrol铆feras, y que tratan de determinar la fecha y el impacto del cenit de las producciones mundiales de petr贸leo y de gas natural.

La ?Curva de Hubbert? y el cenit del petr贸leo

La producci贸n de cualquier pozo de petr贸leo a lo largo de su tiempo de vida 煤til sigue una curva en forma de campana, a la que se denomina ?Curva de Hubbert?. Esto significa que aunque al iniciarse la explotaci贸n la producci贸n de petr贸leo aumenta r谩pidamente, de forma que se puede extraer cada vez mayor cantidad con muy poco esfuerzo, a medida que va pasando el tiempo el aumento de la producci贸n va perdiendo fuerza hasta que se alcanza un m谩ximo a partir del cual la producci贸n comienza su declive hasta el agotamiento del pozo. El ?Cenit del Petr贸leo? es el t茅rmino que se aplica al punto de la curva de Hubbert en el que se logra la m谩xima producci贸n, y se alcanza cuando se ha extra铆do aproximadamente la mitad del petr贸leo existente inicialmente. Una vez pasado el cenit, se inicia el descenso de la producci贸n que, siguiendo la forma de la campana, al principio se va dando poco a poco y despu茅s m谩s r谩pidamente (figura 1).

A lo largo del tramo descendente de la curva de Hubbert, los costes de extracci贸n se van haciendo mayores a medida que se contin煤a con la explotaci贸n, de forma que se van necesitando cada vez m谩s gastos y energ铆a para extraer el petr贸leo que se va agotando, hasta que se llega al punto en que es necesaria tanta energ铆a para la extracci贸n como la que se obtiene del petr贸leo resultante de la misma, momento a partir del cual deja de tener sentido continuar la explotaci贸n de un pozo aunque quede petr贸leo en el interior y sea cual sea el precio que tenga 茅ste en el mercado. Adem谩s, el petr贸leo que se obtiene va resultando progresivamente de menor pureza.

En definitiva, el petr贸leo es abundante, de buena calidad y de f谩cil extracci贸n en el tramo ascendente, y escaso, de peor calidad y m谩s costoso de extraer en el tramo descendente.

Por l贸gica, si esto es lo que sucede para un pozo, al sumar la producci贸n de varios pozos se obtiene una curva de producci贸n similar, por lo que la producci贸n de cualquier pa铆s, como la mundial en su conjunto, tambi茅n presenta una curva de producci贸n con forma aproximada de campana. Con este m茅todo, consistente en la aplicaci贸n de una serie de ecuaciones matem谩ticas, el ge贸logo estadounidense M. King Hubbert estim贸 en 1956 que el cenit de la producci贸n de los EE.UU. se producir铆a en 1969, lo que tuvo lugar un a帽o m谩s tarde (figura 8, p谩gina 15). Aplic谩ndolo a la producci贸n mundial, Hubbert calcul贸 que el pico tendr铆a lugar en alg煤n momento de la 煤ltima d茅cada del siglo XX o la primera del XXI (figura 1).

Figura 1: Proyecci贸n de la producci贸n mundial de petr贸leo realizada por Hubbert en 1971 y publicada en Scientific American. La curva superior muestra que aunque se duplicasen las reservas la fecha del pico de la producci贸n tan s贸lo se retrasar铆a una d茅cada, y el tiempo que la humanidad invertir铆a en consumir el 80 % de todas las reservas mundiales se ampliar铆a en tan s贸lo seis a帽os.

Fuente: ?Hubbert?s Peak: The impending Oil Shortage?. Kenneth S Deffeyes

El ascenso por la curva de Hubbert a lo largo del siglo XX

La extracci贸n comercial de petr贸leo comenz贸 en 1859, pero fue a principios del siglo XX cuando se inici贸 en Texas la primera explotaci贸n masiva de pozos petrol铆feros. El petr贸leo r谩pidamente se mostr贸 como un recurso 煤nico y excepcional, por su f谩cil obtenci贸n, versatilidad, facilidad de transporte y almacenaje, y la gran cantidad de energ铆a proporcionada por unidad de volumen. EE. UU. se convirti贸 en el primer productor de crudo del planeta y 茅ste fue uno de los factores que posibilitaron su fuerte despegue econ贸mico hasta llevarle a la posici贸n hegem贸nica mundial que conserva en nuestros d铆as.

El petr贸leo contribuy贸 al fuerte desarrollo de los medios de transporte, sustituyendo al carb贸n, facilit贸 la mecanizaci贸n de la agricultura, el desarrollo de la industria y la especializaci贸n de las 谩reas productivas de todo el mundo, lo que permiti贸 un fuerte incremento de la producci贸n y del comercio a nivel mundial, pero tambi茅n una mayor dependencia mundial de la energ铆a y de los productos proporcionados por el mismo.

Tras la Segunda Guerra Mundial, en los a帽os cincuenta y sesenta el ascenso por la curva de Hubbert se puso de manifiesto en la econom铆a mundial y especialmente en la de los pa铆ses occidentales, que experimentaron fuertes crecimientos econ贸micos, superiores al 8 % anual.

Tambi茅n en esos a帽os se produjeron los descubrimientos de los mayores yacimientos de petr贸leo conocidos. A partir de entonces, y pese a las mejoras tecnol贸gicas y la competencia de las empresas petroleras por hacerse con el mayor n煤mero de yacimientos, los descubrimientos han ido disminuyendo progresivamente (figura 2).

Figura 2: Descubrimientos anuales de yacimientos de petr贸leo desde 1930, expresados en volumen de reservas incorporadas por a帽o. Se muestra tambi茅n la curva de la extracci贸n mundial de petr贸leo hasta el a帽o 2003. Se observa que a partir de los a帽os ochenta la extracci贸n de petr贸leo comienza a superar al petr贸leo que se descubre cada a帽o.

En 1970, EE.UU., m谩ximo productor mundial durante d茅cadas, alcanz贸 su cenit de producci贸n tal como hab铆a sido pronosticado por King Hubbert, y desde entonces, los grandes consorcios empresariales petroleros norteamericanos que explotaban los suculentos pozos de Texas, se van a ver cada vez m谩s necesitados de recurrir a los campos petrol铆feros de otras regiones del planeta.

En 1973, la recesi贸n causada por subida de los precios del petr贸leo provocada por la OPEP constituy贸 una muestra del notable impacto que puede generar en las econom铆as occidentales una fuerte subida del precio del crudo. A partir de entonces, las sucesivas crisis del petr贸leo indican que el mundo empieza a alcanzar la parte superior (meseta) de la curva de Hubbert, y los crecimientos econ贸micos no volver谩n a ser los de los a帽os anteriores.

En 1979 se alcanz贸 el m谩ximo de la producci贸n mundial de petr贸leo per c谩pita, lo que significa que desde aquel a帽o la cantidad de petr贸leo disponible por habitante se ha ido reduciendo a帽o a a帽o. Pese a ello el consumo energ茅tico en los pa铆ses ricos contin煤a aumentando para as铆 mantener sus crecimientos econ贸micos anuales que, aunque ya no volver谩n a ser los de los a帽os 60, se mantienen en torno al 2-3 %.

En los a帽os ochenta el consumo mundial de petr贸leo empieza a superar al que se descubre cada a帽o. La diferencia ha ido aumentando hasta llegar a la proporci贸n actual, en la que por cada barril que se descubre en el mundo se consumen cuatro (figura 2).

El momento actual: El petr贸leo en nuestras vidas

Nuestra sociedad y nuestro modo de vida actual se basan en el uso intensivo del petr贸leo. La industria, la electricidad, el transporte, la construcci贸n, el turismo, la agricultura, la pesca, la ganader铆a, la miner铆a, etc., son muy dependientes del petr贸leo, que tambi茅n ha contribuido a los notables adelantos experimentados en medicina, al utilizarse en la producci贸n de medicamentos, en el desarrollo de infraestructuras sanitarias como hospitales y ambulancias, y hasta en la construcci贸n de las carreteras por donde circulan 茅stas.

La producci贸n comercial de alimentos se basa en el uso intensivo de petr贸leo, que facilit贸 la extensi贸n de la agricultura basada en los regad铆os, pues se necesita para el uso de las maquinarias de cultivo como tractores y cosechadoras, las bombas de agua para el riego, los refrigeradores y los sistemas de transporte como los grandes buques mercantes o los camiones. Tambi茅n es necesario en la fabricaci贸n de fertilizantes, insecticidas y conservantes alimentarios.

El petr贸leo est谩 presente en los procesos de fabricaci贸n de pr谩cticamente todos los bienes de uso com煤n b谩sicos en nuestro modo de vida actual, tanto en forma energ铆a como de materia prima, ya sea en todo tipo de pl谩sticos, productos qu铆micos, materiales de construcci贸n, etc. Forma parte de componentes internos y cubiertas de aparatos electr贸nicos, cueros sint茅ticos, detergentes, productos de limpieza, cosm茅ticos, pinturas, lubricantes, PVC, aislantes, fibras sint茅ticas para la ropa, muebles, botellas, pa帽ales, c谩maras de fotos, bater铆as, gafas y lentillas, champ煤s, tel茅fonos m贸viles, pastas de dientes, bol铆grafos, neum谩ticos, etc.

Se utiliza tambi茅n en el mantenimiento de los servicios b谩sicos urbanos como alcantarillado, recogida de basura, cuidado de calles y jardines, servicios de bomberos, protecci贸n civil, polic铆a, etc.

No debe sorprender por tanto que, si el funcionamiento de la sociedad depende en tal medida del petr贸leo, cualquier incremento en su precio genere procesos inflacionarios que finalmente acaben por extenderse a todos los sectores econ贸micos y por afectar a las econom铆as de todos los pa铆ses, golpeando primero y en especial a las de los m谩s d茅biles.

La llegada al cenit mundial

Aunque no se puede conocer con exactitud la fecha del cenit de la producci贸n mundial de petr贸leo los ge贸logos vienen estimando que se producir谩 en la presente d茅cada. Las estimaciones m谩s fiables lo sit煤an en alg煤n momento entre los a帽os 2004 y 2010 (figura 3).

Figura 3: Gr谩fico de la producci贸n mundial de petr贸leo seg煤n la Asociaci贸n para el Estudio del Cenit del Petr贸leo (ASPO).

En realidad no se sabr谩 que ha pasado el cenit hasta unos 3 贸 4 a帽os despu茅s de superado, pues la producci贸n var铆a cada a帽o. No se pueden conocer tampoco con exactitud las reservas de algunos de los principales pa铆ses productores, que pueden ser menores que las publicadas oficialmente por sus gobiernos, pues en los a帽os 80 las aumentaron sin ninguna base cient铆fica para poder acceder a mayores cuotas anuales de producci贸n, pues 茅stas se asignaban seg煤n las reservas que tuviese cada pa铆s (figura 4)

Figura 4: Reservas oficiales declaradas de petr贸leo de seis pa铆ses de la OPEP. A finales de los a帽os 80 se dieron fuertes incrementos sin base cient铆fica.

Fuente: Oil & Gas Journal

Cabe la posibilidad de que ya se haya alcanzado el cenit de la producci贸n mundial de petr贸leo, pues algunos de los principales pa铆ses productores y de los mayores campos petrol铆feros del mundo ya lo han superado. En la Conferencia sobre el Cenit del Petr贸leo de mayo del 2003 , el Profesor Kenneth Deffeyes, autor de ?El Cenit de Hubbert: La Inminente Escasez del Petr贸leo Mundial?, explic贸 que el cenit pudo haber sido en el 2000, pues la producci贸n mundial ha dejado de aumentar desde ese momento, pese al aumento de la demanda y la presi贸n de los gobiernos occidentales a los pa铆ses productores para que aumenten su producci贸n y evitar el alza de precios.

Conocer la fecha exacta del cenit no es lo que m谩s preocupa a los expertos, pues la parte superior de la campana de Hubbert puede ser una meseta con diversas fluctuaciones antes de empezar el declive. El hecho significativo es que seg煤n los ge贸logos actuales los c谩lculos de Hubbert se van cumpliendo y estamos ya en los a帽os en los que la producci贸n mundial no se va a poder incrementar significativamente, y que en los pr贸ximos a帽os empezar谩 a disminuir. La producci贸n de algunos pa铆ses fuera de la OPEP ya ha alcanzado su cenit y otros lo est谩n alcanzando en estos a帽os. En cuanto la producci贸n de un pa铆s exportador cae por debajo de su consumo interno, pasa de ser exportador neto a importador neto, con lo que empieza a presionar sobre la demanda mundial. Esto es lo que viene sucediendo los 煤ltimos a帽os a medida que m谩s pa铆ses, antes exportadores, pasan a consumir m谩s petr贸leo del que pueden producir. A partir de 2008 los pa铆ses de la OPEP producir谩n m谩s petr贸leo que todos los dem谩s pa铆ses productores del mundo juntos, lo que llevar谩 al mundo a depender en gran medida de la energ铆a suministrada por tan s贸lo 11 estados productores.

El Instituto de los Recursos Mundiales public贸 un informe en 1996 que dec铆a: Si persiste el crecimiento de la demanda mundial en un modesto dos por ciento anual, la producci贸n podr铆a comenzar a declinar hacia el a帽o 2000 (?). Incluso aunque se den enormes aumentos del petr贸leo estimado como finalmente recuperable (lo cual es poco probable), apenas dar铆a para algo m谩s de otra d茅cada (desde 2007 a 2018). En consecuencia, a menos que se reduzca de forma muy acusada el crecimiento de la demanda, la producci贸n de petr贸leo comenzar谩 pronto su largo declive. La realidad de nuestros d铆as es que la demanda est谩 experimentando un fuerte tir贸n, especialmente por el gran crecimiento econ贸mico de China e India, cuyas poblaciones suman 2.300 millones de personas.

A medida que la llegada del cenit del petr贸leo se va haciendo m谩s acuciante, van apareciendo m谩s informaciones sobre la crisis energ茅tica, as铆 como se van sucediendo las manifestaciones de personas vinculadas al mundo de la energ铆a y del petr贸leo, como las del banquero de inversiones energ茅ticas tejano y cercano a la administraci贸n Bush Matthew Simmons, quien afirm贸 que la situaci贸n es desesperada, y que 茅sta es la cuesti贸n m谩s seria del mundo (?) sin la energ铆a, no tendremos agua, alimentos, ni sistema de salud sostenibles?., o las del propio Secretario de Energ铆a, Spencer Abraham, quien asever贸 que EE.UU. se enfrenta a una gran crisis de suministro de energ铆a en las pr贸ximas d茅cadas. El fracaso para encarar este desaf铆o amenaza su prosperidad econ贸mica y su seguridad nacional, y alterar谩 sustancialmente su modo de vida.

Tambi茅n los directivos de la industria de la energ铆a van reconociendo la gravedad de la situaci贸n. Por ejemplo, el presidente de la multinacional Exxon Mobil Exploration Company, Jon Thompson, declar贸 que hacia el a帽o 2015, necesitaremos encontrar, desarrollar y producir un nuevo volumen de petr贸leo y gas que supere en ocho barriles cada 10 de los que se producen hoy. En 1999, Mike Bowlin, Presidente y Gerente General de la petrolera ARCO declar贸 que nos hemos embarcado en el principio de los 煤ltimos d铆as de la era del petr贸leo.

Recientemente, la petrolera estadounidense Chevron-Texaco, ha iniciado una campa帽a a trav茅s de la web Will You Join Us? (驴Te unes a nosotros?), que empieza diciendo que: La energ铆a ser谩 uno de los asuntos definitorios de este siglo. Una cosa est谩 clara: la era del petr贸leo f谩cil se ha acabado. Lo que hagamos a partir de ahora determinar谩 nuestro 茅xito en responder a las necesidades energ茅ticas del mundo entero durante este siglo y los siguientes.

Tras el cenit: El descenso por la curva de Hubbert

Si imaginamos la forma de la campana, y si por ejemplo, el 2000 hubiese sido el a帽o del cenit del petr贸leo, la producci贸n m谩xima de petr贸leo mundial en el a帽o 2020 ser铆a igual a la del a帽o 1980. Sin embargo, de seguir la tendencia actual, la poblaci贸n del mundo en el 2020 ser谩 mucho mayor y mucho m谩s industrializada de lo que estaba en 1980. Por consiguiente, de ser as铆, la demanda mundial de petr贸leo sobrepasar谩 en mucho a la producci贸n mundial.

Siguiendo las leyes del mercado, cuanto m谩s exceda la demanda a la oferta de petr贸leo m谩s alto ser谩 su precio (figura 5). No s贸lo eso, a medida que el petr贸leo no pueda cubrir la demanda habr谩 lugares y sectores de la econom铆a mundial que quedar谩n desabastecidos. Podr铆a llegar un momento en que el sistema financiero experimente un colapso, pues est谩 creado sobre la base de los intereses del capital, que a su vez parten de la base del crecimiento de la econom铆a. El derrumbe econ贸mico y de los mercados financieros podr铆a causar una grave crisis social.

Figura 5: Evoluci贸n de los precios del barril de petr贸leo WTI entre los meses de septiembre del 2000 y 2005.
Fuente: www.slb.com

As铆 pues, aunque queda petr贸leo para varias d茅cadas al ritmo de consumo actual, el asunto preocupante es que el sistema econ贸mico est谩 creado sobre la base del crecimiento, y que seg煤n los expertos estamos alcanzando el fin de la posibilidad de obtener petr贸leo f谩cil y en cantidades suficientes para abastecer la creciente demanda mundial.

Seg煤n el Profesor Richard Heinberg, tras el cenit cabe esperar los siguientes acontecimientos:

  1. Subida de los precios de los combustibles.
  2. Aumento del coste de la vida.
  3. Aumento de las hambrunas, comenzando por los pa铆ses pobres.
  4. Guerras ?preventivas? por hacerse con los recursos en 谩reas ricas.
  5. Derrumbe econ贸mico y caos creciente afectando a todo el globo.
  6. Tras un per铆odo de tiempo se alcanzar谩 una re-estabilizaci贸n, con una menor poblaci贸n mundial que podr谩 repartirse los recursos restantes.

Algunos de esos acontecimientos podr铆an estar empezando a manifestarse de forma m谩s o menos clara en algunas zonas del mundo. Muchos especialistas consideran que estamos viviendo las primeras fases del colapso del petr贸leo, que est谩 afectando de forma cada vez m谩s clara a la econom铆a norteamericana, la cual seg煤n diversos autores podr铆a experimentar una recesi贸n a lo largo de los pr贸ximos meses.

Las posibilidades ante el cenit

Las soluciones ante el cenit del petr贸leo habr铆an de pasar por el ahorro energ茅tico masivo, por el descubrimiento de nuevos grandes yacimientos que retrasen la ca铆da de la producci贸n, y/o por la progresiva sustituci贸n del petr贸leo por otras fuentes de energ铆a alternativas a medida que la producci贸n de aqu茅l vaya disminuyendo. Pero lo cierto es que ni siquiera con el alza de los precios del crudo que ya se ha registrado se ha detenido el incremento de la demanda, ni se han incrementado los gastos en exploraci贸n, ni se est谩n implementando masivamente energ铆as para sustituir al petr贸leo.

1.- El ahorro energ茅tico

Reducir el consumo energ茅tico es la medida aparentemente m谩s sencilla e inmediata que se puede poner en pr谩ctica ante el cenit del petr贸leo, pero presenta diversas dificultades:


2.- Aparici贸n de nuevos yacimientos y explotaci贸n de fuentes no convencionales

Desde los a帽os 60, tal como muestra la figura 2 (p谩gina 4), y pese a las exploraciones habidas en todo el planeta con tecnolog铆as cada vez m谩s sofisticadas, los descubrimientos de yacimientos de petr贸leo han ido disminuyendo progresivamente. La mayor parte del petr贸leo que se consume en la actualidad proviene de los grandes campos petroleros descubiertos hace m谩s de dos d茅cadas, pues por su gran tama帽o estos campos fueron los primeros en descubrirse.

Actualmente, pese a que la producci贸n y la capacidad de refino est谩n al m谩ximo de sus posibilidades, la producci贸n est谩 teniendo dificultades para cubrir la creciente demanda mundial, por lo que se ha producido una fuerte subida de los precios del petr贸leo. Esta situaci贸n se pod铆a prever desde hace tiempo, y sin embargo las grandes petroleras llevan a帽os disminuyendo las inversiones en exploraci贸n, creaci贸n de nuevas refiner铆as o fabricaci贸n de nuevos buques petroleros. Dichas inversiones habr铆an resultado rentables con la previsible subida de la demanda. Probablemente si no se dieron esas inversiones es porque sab铆an que no quedaban grandes cantidades de petr贸leo por descubrir, ni por tanto para transportar o refinar.

Adem谩s, hay que tener en cuenta que desde que se descubre un campo petrol铆fero hasta que empieza a producir se necesita un per铆odo de unos 4 a 6 a帽os, por lo que aunque apareciese alg煤n gran yacimiento puede no llegar a tiempo para cubrir la inminente escasez, y menos a煤n porque habr铆a que esperar a crear los nuevos barcos petroleros y las refiner铆as necesarias, lo que tampoco se hace de un a帽o para otro. En este sentido los 煤ltimos a帽os de esta d茅cada pueden ser cr铆ticos, pues apenas est谩 prevista la apertura de nuevos campos que permitan seguir compensando el declive de la producci贸n de los campos m谩s antiguos, como ha venido sucediendo hasta la actualidad.

Respecto a las fuentes no-convencionales de petr贸leo, como esquistos y arenas asf谩lticas, su explotaci贸n genera graves da帽os ambientales y requiere enormes inversiones en investigaci贸n e infraestructuras, as铆 como grandes cantidades de agua y de energ铆a (aproximadamente se necesita la energ铆a equivalente a dos barriles de petr贸leo por cada tres que se obtienen).

3.- Otras fuentes de energ铆a

Las fuentes de energ铆a basadas en recursos finitos no renovables (gas, petr贸leo, carb贸n y fisi贸n nuclear), que tantos problemas de contaminaci贸n generan, aportan en la actualidad el 86% del enorme consumo de energ铆a global (figura 6), y de ellas el petr贸leo, el 35 % del total y m谩s del 90 % de la energ铆a empleada en los transportes. Ninguna de las dem谩s fuentes de energ铆a conocidas pueden desarrollarse a tiempo como para acercarse a la gran cantidad de energ铆a proporcionada por ellas, y menos en las cantidades que se requieren si la poblaci贸n mundial, la econom铆a y el desarrollo de los pa铆ses contin煤an creciendo tal como es el objetivo b谩sico de las pol铆ticas econ贸micas de los gobiernos de todo el mundo. A esto se une que las fuentes de energ铆a renovables se sirven para su implantaci贸n de la energ铆a y de los materiales proporcionados por el ?oro negro?, por lo que en un mundo con menor disponibilidad y con precios de petr贸leo m谩s elevados, su instalaci贸n resultar谩 m谩s costosa y complicada.

Figura 6. Aportaci贸n de cada las fuentes de energ铆a primaria al total del consumo mundial.

Fuente: Agencia Internacional de la Energ铆a.

Si bien las energ铆as renovables pueden complementar a las tradicionales en la producci贸n de electricidad, en nuestros d铆as no se dispone de ninguna fuente de energ铆a que pueda sustituir al petr贸leo como combustible para el transporte antes de la llegada del cenit de la producci贸n mundial si esta se da en las dos primeras d茅cadas del siglo XXI, pues para ello deber铆a ser t茅cnicamente posible la r谩pida sustituci贸n y/o adaptaci贸n de todos los veh铆culos del planeta ? los m谩s de 800 millones de coches, camiones, aviones, barcos, etc.- para que pudiesen funcionar con la nueva fuente de energ铆a y, por 煤ltimo, se tendr铆a que desarrollar toda la infraestructura para la producci贸n, transporte y distribuci贸n de la misma por todo el mundo.

Actualmente tampoco se dispone de ninguna alternativa que pueda sustituir al petr贸leo como materia prima en la fabricaci贸n de los m谩s de 3.000 productos derivados del mismo, que son esenciales en la industria y en nuestro modo de vida actual.

A continuaci贸n se analizan algunos de los problemas espec铆ficos que presentan cada una de las principales fuentes de energ铆a que se plantean como alternativas al petr贸leo:

Carb贸n:
El carb贸n supone actualmente el 24% de los suministros energ茅ticos mundiales, pero un incremento en su producci贸n conllevar铆a diversos problemas:

  1. Es del 50% al 200% m谩s pesado que el petr贸leo por unidad de energ铆a.

  2. La miner铆a del carb贸n es muy destructiva con las 谩reas donde se desarrolla, por lo que su incremento llevar铆a m谩s tierras a la ruina.
  3. En contraste con el petr贸leo y los combustibles que se obtienen del gas natural, regular el nivel al cual se quema el carb贸n es dif铆cil, por lo que para producir electricidad se pierde la mitad de su volumen de energ铆a.
  4. La extracci贸n del carb贸n precisa energ铆a tanto para el uso de maquinaria de perforaci贸n como para la del transporte, energ铆a que se obtiene del petr贸leo.
  5. Las centrales t茅rmicas generan emisiones de gases y part铆culas causantes de la lluvia 谩cida y que contribuyen al efecto invernadero y al cambio clim谩tico. Este problema tambi茅n se agravar铆a con un incremento del uso del carb贸n.
  6. Los combustibles l铆quidos del carb贸n son muy ineficientes y requieren grandes cantidades de agua.
  7. Tambi茅n el carb贸n tiene una curva de Hubbert, de forma que aunque hay reservas probadas para unos 200 a帽os, si se aumenta el uso del carb贸n para sustituir al petr贸leo y/o al gas, 茅stas durar铆an menos y el cenit de la producci贸n mundial del carb贸n se adelantar铆a.

Gas natural:
El gas natural proporciona actualmente el 20% del suministro energ茅tico global. Al igual que en el caso del carb贸n y del petr贸leo, la producci贸n de gas contribuye al efecto invernadero y tambi茅n sigue una curva de Hubbert, cuyo cenit se estima que se alcanzar谩 en torno al a帽o 2020, fecha que se adelantar铆a si se incrementase la extracci贸n de gas para sustituir al petr贸leo. Debido a las caracter铆sticas geol贸gicas de los yacimientos de gas natural, la curva de declive es m谩s pronunciada, de forma que cuando se alcance el cenit, el descenso ser谩 m谩s r谩pido que en el caso del petr贸leo.

El agotamiento del gas ya es un grave problema en EE.UU., cuya producci贸n de electricidad se basa en esta fuente de energ铆a, y donde la demanda est谩 superando al suministro, que apenas se est谩 logrando mantener pese a la gran cantidad de pozos nuevos que se perforan cada a帽o. La escasez de gas constituye un reto para la sociedad y la econom铆a de los EE.UU., pues desde Norteam茅rica no es f谩cil acceder a trav茅s de gaseoductos a las reservas de otros continentes. Pese a que esta situaci贸n ya viene generando una subida de precios en los 煤ltimos a帽os, la demanda de electricidad en el pa铆s con mayor consumo de energ铆a per c谩pita del mundo contin煤a en ascenso.

Fisi贸n nuclear:
Aunque la energ铆a nuclear lleva siendo abandonada globalmente desde hace a帽os, ahora se promueve como soluci贸n para compensar el cenit del petr贸leo, lo que resulta t茅cnicamente imposible y presenta numerosos factores de riesgo:

  1. Cuantos m谩s reactores haya, mayor ser谩 el riesgo de accidentes y de ataques terroristas a instalaciones nucleares.
  2. El enorme coste (energ茅tico y econ贸mico) tanto para la construcci贸n y desmantelamiento de cada reactor como para la extracci贸n del uranio, su refinado, tratamiento qu铆mico, transporte, almacenamiento, medidas de seguridad, etc.
  3. S贸lo para sustituir a las actuales fuentes de electricidad no nuclear se necesitar铆an unas 1,000 centrales nucleares nuevas, y a煤n as铆 no resolver铆a el problema de la obtenci贸n de energ铆a para sustituir al petr贸leo en los transportes.
  4. La miner铆a del uranio genera multitud de problemas medioambientales.
  5. A lo largo de la vida 煤til de una central nuclear se generan residuos que son radiactivos durante milenios, y a煤n no se han encontrado soluciones definitivas para su almacenamiento. La soluci贸n a este grave problema requerir谩 sin duda de mucha energ铆a, para construir cementerios nucleares suficientemente seguros. Este problema se agravar铆a con un incremento de la producci贸n nuclear.
  6. El desarrollo de la energ铆a nuclear acrecentar铆a las tensiones internacionales, pues Occidente, por su propia seguridad, no acepta que todos los pa铆ses puedan enriquecer uranio y desarrollar centrales y tecnolog铆as propias. Pero si s贸lo unos pocos pa铆ses desarrollan la energ铆a nuclear se tender铆a a una situaci贸n injusta, en la que la mayor铆a de los pa铆ses depender铆an energ茅ticamente de unos pocos.
  7. El poder nuclear no llegar铆a a tiempo antes del cenit del petr贸leo, pues construir un gran n煤mero de centrales requiere un amplio per铆odo de tiempo.
  8. El uranio tambi茅n posee una cresta de Hubbert, con unas reservas finitas y muy limitadas, que al consumo actual - 440 centrales que aportan el 6,8 % de la energ铆a primaria global- se estima que alcanzar谩n para unos 70 a 100 a帽os m谩s, y que el cenit se producir谩 en un plazo de aproximadamente unos 25 a帽os. Estos plazos se acortar铆an si se pusieran en funcionamiento masivamente centrales por todo el mundo.

Hidr贸geno:
El hidr贸geno no es una fuente de energ铆a, sino un vector energ茅tico, es decir, en 茅l se almacena la energ铆a producida por fuentes primarias de energ铆a. Esta producci贸n es, adem谩s, deficitaria, pues se necesita m谩s energ铆a para su fabricaci贸n que la que despu茅s proporciona. Sin embargo, se habla de 茅l como ?el combustible del futuro? para nuestros veh铆culos, pues una vez producido se trata de un combustible l铆quido, como el petr贸leo, y no contaminante, por lo que en principio se puede utilizar como sustituto de 茅ste para mover veh铆culos. Pero si es complicado que las energ铆as renovables puedan contribuir significativamente a la producci贸n de electricidad, imaginemos lo que supondr铆a que adem谩s hubieran de producir la energ铆a necesaria para fabricar hidr贸geno en cantidades suficientes para sustituir al petr贸leo en el transporte mundial.

El hidr贸geno presenta otros problemas t茅cnicos, pues ocupa de cuatro a once veces el volumen de la gasolina o el diesel, necesita mantenerse a temperaturas muy bajas (esto tambi茅n requiere energ铆a) y los actuales veh铆culos no est谩n preparados para su utilizaci贸n, por lo que si todas las dificultades que presenta se pudieran salvar, har铆a falta una adaptaci贸n de todo el sistema de transporte mundial que se deber铆a llevar a cabo antes de que comience la escasez de petr贸leo.

Hidroel茅ctrica:
El poder hidroel茅ctrico actualmente aporta tan s贸lo el 2.2% del suministro de la energ铆a global, y presenta pocas posibilidades de aumentar significativamente su porcentaje en el total del consumo energ茅tico mundial.

La construcci贸n de grandes presas tambi茅n requiere de energ铆a que se obtiene del petr贸leo y representa siempre un gran impacto para las 谩reas afectadas, tanto desde el punto de vista ecol贸gico como humano, por la cantidad de personas desplazadas de sus zonas de origen, problemas que se agravar铆an si se tratase de incrementar la producci贸n de esta fuente de energ铆a.

Solar, e贸lica, mareomotriz y geot茅rmica:
Las energ铆as solar y e贸lica significan respectivamente tan s贸lo el 0,006 y el 0,07 % de la producci贸n energ茅tica mundial, pese a que est谩n fuertemente subvencionadas. Las restantes energ铆as renovables, como la mareomotriz o la geot茅rmica, todav铆a suponen menos.

Las energ铆as renovables presentan diversas dificultades, pues la energ铆a que proporcionan var铆a mucho de unas zonas a otras, es muy dependiente de las condiciones externas -atmosf茅ricas, transcurso del d铆a y la noche, etc.-, no se puede almacenar o transportar tan f谩cilmente como el petr贸leo o el gas natural - las bater铆as son caras y voluminosas y se desgastan al cabo de 5 a 10 a帽os-, y su implantaci贸n masiva requerir铆a una gran ocupaci贸n de espacios sobre los que se generar铆an diversos impactos. Adem谩s de todo ello, para su implantaci贸n estas energ铆as necesitan del petr贸leo, que ha sido quien ha posibilitado su incipiente desarrollo, al utilizarse tanto como materia prima, como en forma de energ铆a requerida para construir la infraestructura que llevan aparejada, y la fabricaci贸n, almacenaje y transporte de los materiales empleados.

Figura 7: Evoluci贸n del consumo energ茅tico mundial desde 1800 hasta nuestros d铆as. Se observa el aporte de cada una de las fuentes primarias y el incremento iniciado a mediados del s. XVIII con el uso de los combustibles f贸siles, destacando el petr贸leo, as铆 como la escasa contribuci贸n de las energ铆as renovables

Fuente: http://www.hydropole.ch/Hydropole/Intro/WorldE.gif

La figura 7 permite hacerse una idea de lo que tendr铆an que desarrollarse las energ铆as renovables, que no s贸lo habr铆an de ir cubriendo la actual aportaci贸n de los combustibles f贸siles a medida que la disponibilidad de 茅stos se vaya reduciendo, sino que tambi茅n deber铆an abastecer el fuerte incremento de la demanda, salvo que se aplicasen medidas de ahorro que, como hemos visto, resultan muy complicadas. A esto se une que para implantarlas se requiere energ铆a y materiales que cada vez ser谩n m谩s escasos y caros debido a la menguante disponibilidad y el encarecimiento del petr贸leo.

Biomasa y biocombustibles:
Los residuos agr铆colas y de la explotaci贸n maderera han sido y siguen siendo una 煤til fuente de energ铆a local y renovable para peque帽as comunidades, especialmente en los pa铆ses pobres, que les permite reducir su dependencia de otras fuentes como el petr贸leo. Tambi茅n se pueden obtener biocombustibles para los veh铆culos a partir de aceites vegetales o de desechos forestales que, al igual que en el caso del hidr贸geno, se anuncian como ?combustibles del futuro?. Pero hay que tener en cuenta que los biocombustibles no tienen las prestaciones de la gasolina y que, una vez m谩s, hace falta mucha energ铆a para todo el proceso de producci贸n (siembra, cuidado, fertilizaci贸n, regado, cosecha, transporte y procesamiento), energ铆a que en la actualidad se obtiene del petr贸leo.

Adem谩s, hay que considerar que si se extendiesen por todo el mundo los cultivos de tal manera que los biocombustibles pudieran reemplazar significativamente al petr贸leo en los transportes, la cantidad de tierra f茅rtil necesaria ser铆a inmensa, lo que agravar铆a los problemas de hambre y desertizaci贸n ya existentes. El mercado no atiende a necesidades, por lo que se podr铆a dar el caso de que en muchos pa铆ses se empezara a sustituir cultivos destinados a la alimentaci贸n humana por otros destinados a ?alimentar? coches, que los ciudadanos del Primer Mundo podr铆an pagar a mejor precio del que podr铆an ofrecer los habitantes de los pa铆ses de origen para comprar alimentos b谩sicos para subsistir.

Fusi贸n nuclear:
Es otra fuente de energ铆a de la que se dice que resolver谩 todos los problemas energ茅ticos mundiales en el futuro. Pero lo cierto es que desde que se plante贸 inicialmente ya se advert铆a que no iba a estar disponible al menos antes de pasados unos 50 a帽os, y as铆 se contin煤a diciendo en la actualidad pese a que han pasado m谩s de 30 desde aquel momento. Son muchas las dificultades que presenta el desarrollo de esta energ铆a para poder utilizarse, de manera que muchos expertos ponen en entredicho la conveniencia de continuar con las enormes inversiones destinadas a su investigaci贸n y desarrollo, que podr铆an suponer un in煤til derroche de medios y energ铆a.

Las complejidades tecnol贸gicas a superar son muy grandes, pues hace falta alcanzar temperaturas superiores a cien millones de grados para que tenga lugar la reacci贸n de fusi贸n, elaborar materiales que puedan resistir las altas temperaturas y la intensa radiaci贸n, confinar una cantidad suficiente de n煤cleos durante un tiempo lo bastante prolongado como para que la energ铆a liberada sea significativamente mayor que la necesaria para calentar y mantener aislado el combustible y, finalmente, desarrollar dispositivos que capturen la energ铆a generada y la conviertan en electricidad, de manera que de todo el proceso se obtenga un balance energ茅tico suficientemente positivo.

Los gobiernos ante la proximidad del cenit

Los gobiernos de los pa铆ses m谩s poderosos del mundo no parece que est茅n tomando las medidas necesarias para ir adaptando sus econom铆as a la realidad energ茅tica marcada por la curva de Hubbert. Los diferentes partidos pol铆ticos y los gobiernos siguen manteniendo el crecimiento econ贸mico como promesa y premisa b谩sica en sus campa帽as electorales y en el desarrollo de sus pol铆ticas econ贸micas y, pese a los avances logrados en la eficiencia energ茅tica, hasta ahora los crecimientos econ贸micos siempre han necesitado de incrementos en el consumo de la energ铆a.

Hasta la fecha se ha conseguido mantener el crecimiento econ贸mico de muchos pa铆ses, forzando para ello los mecanismos de explotaci贸n de los recursos energ茅ticos del planeta, lo que incluye los yacimientos petrol铆feros. Pero estas pol铆ticas pueden estar favoreciendo que el pico de producci贸n mundial de petr贸leo se tienda a convertir en una meseta, es decir, que la producci贸n se mantenga un tiempo pero para luego caer de forma m谩s r谩pida. Es como si se dispone de un dep贸sito con agua que se est谩 agotando, y la soluci贸n ante la disminuci贸n del caudal sea a帽adir m谩s grifos para entre todos ellos poder seguir contando con el mismo caudal. Durante un tiempo se podr谩 satisfacer la demanda y dar谩 la sensaci贸n de que queda agua suficiente en el dep贸sito, cuando en realidad lo que est谩 sucediendo es que se est谩 agotando a mayor velocidad y, por tanto, que cuando deje de salir agua lo har谩 de forma m谩s repentina.

Muchas de las guerras de las 煤ltimas d茅cadas en las que han participado de forma m谩s o menos directa las grandes potencias han estado relacionadas con el control de las principales reservas de petr贸leo y gas natural existentes en la Tierra. Esto es especialmente v谩lido para los EE.UU., que ha pasado de importar el 2 % del petr贸leo que consum铆a en 1950 a importar el 55 % de su inmenso consumo actual, que supone m谩s del 25 % del suministro energ茅tico global, para abastecer las necesidades de su poblaci贸n, la cual constituye tan s贸lo el 5 % de la poblaci贸n mundial (figura 8).

Figura 8: Producci贸n y consumo de petr贸leo de los Estados Unidos. Se observa el pico de producci贸n en 1970 y c贸mo desde los a帽os cincuenta han ido aumentando las importaciones que en la actualidad ya constituyen cerca del 60 % del petr贸leo que consume.

Fuente: Campbell, C.J., The Essence of Oil and Gas Depletion, Multi- Science Publishing Co., 2002.

China se est谩 convirtiendo en la pieza clave en el complicado equilibrio entre las distintas superpotencias ante las menguantes reservas de petr贸leo. Con una poblaci贸n de 1300 millones de habitantes, su entrada en el mercado mundial y el fuerte crecimiento econ贸mico, basado en el incremento del consumo de petr贸leo, est谩 presionando fuertemente sobre los mercados internacionales de crudo, contribuyendo al alza de los precios. Posee una posici贸n econ贸mica muy fuerte ante los EE.UU., pues est谩 permitiendo la pervivencia del ?sue帽o americano?, tanto a trav茅s del inmenso aporte de bienes a bajo coste producidos por una mano de obra muy barata, como mediante la compra de bonos del Tesoro americano, lo que est谩 sosteniendo el sistema financiero de los EE.UU. en un equilibrio que podr铆a romperse en cualquier momento. China puede adem谩s hundir la econom铆a norteamericana si pone a la venta su gran reserva de d贸lares, lo que causar铆a una extraordinaria devaluaci贸n de la moneda norteamericana. Esto ha hecho perder fuerza a los EE.UU. ante el ?gigante asi谩tico? y ante los pa铆ses que cuentan con su apoyo, que empiezan a sentirse cada vez m谩s fuertes, como es el caso de Venezuela, Cuba o Ir谩n, el segundo productor mundial de crudo tras Arabia Saudita, y que ya ha firmado un contrato con China para suministrarle grandes cantidades de petr贸leo durante los pr贸ximos a帽os.

El lado amargo de la "Era del Petr贸leo"

El cenit del petr贸leo puede marcar el comienzo del fin del per铆odo en el que un tercio de la humanidad ha podido disfrutar de unos niveles de consumo material y energ茅tico muy superiores a los de cualquier 茅poca anterior. Pero esta extraordinaria etapa de la Historia tambi茅n se habr谩 caracterizado por una tremenda y creciente desigualdad en los niveles de consumo y de oportunidades entre unas y otras regiones. Si bien las facilidades en los transportes y la liberalizaci贸n del mercado mundial posibilitaron la especializaci贸n de las 谩reas productivas de todo el planeta y un fuerte incremento de la producci贸n y del comercio a nivel mundial, dicha situaci贸n favoreci贸 en especial a las grandes empresas multinacionales de los pa铆ses occidentales, cuyo poder en todo el mundo fue en aumento. Las multinacionales fueron haci茅ndose con la explotaci贸n de los mejores recursos de cada parte del planeta, ocupando las mejores tierras para cada tipo de cultivo e imponiendo a los gobiernos locales las pol铆ticas m谩s favorables a sus intereses, sin tener en cuenta sus efectos sobre las poblaciones y el medio ambiente.

La situaci贸n mundial de principios del siglo XXI, en pleno auge de la ?Era del Petr贸leo?, dista de ser ideal, con multitud de problemas globales, tales como la superpoblaci贸n y la excesiva ocupaci贸n de espacios -lo que conlleva un incremento de las cat谩strofes humanitarias debidas a fen贸menos naturales-; el deterioro medioambiental generalizado -efecto invernadero, deforestaci贸n, desertizaci贸n, contaminaci贸n de r铆os y mares, disminuci贸n y agotamiento de recursos b谩sicos como los pesqueros, las tierras f茅rtiles y el agua potable, extinci贸n de especies, p茅rdida de biodiversidad, desaparici贸n de bosques y de ecosistemas, disminuci贸n de la capa de ozono, incremento de los residuos t贸xicos y radiactivos, etc.-; las migraciones a gran escala, la tendencia al modo de vida urbano ?lo que conlleva la p茅rdida del contacto con la Naturaleza, de los conocimientos tradicionales y de las culturas integradas con el medio ambiente-; el crecimiento desmesurado de las grandes ciudades, el terrorismo internacional, etc.

Pero no s贸lo eso: en muchas regiones del planeta el agotamiento de los recursos locales, la construcci贸n de grandes presas e infraestructuras a beneficio de las multinacionales extranjeras, las extracciones mineras, el recrudecimiento de las guerras, las represiones por parte de reg铆menes dictatoriales, las sequ铆as y los desastres naturales, la ocupaci贸n de las mejores tierras por las grandes empresas, la contaminaci贸n generada por industrias que en los pa铆ses desarrollados incumplir铆an las leyes medioambientales, la mecanizaci贸n de la agricultura, el desplome de los precios agr铆colas por la globalizaci贸n del mercado mundial, la carga de la deuda externa, etc. han ido deteriorando las condiciones de vida de sus poblaciones, que se han visto privadas de sus medios de vida.

Estos problemas contin煤an agrav谩ndose hoy en d铆a y pueden empeorar a medida que se sigan incrementando los costes energ茅ticos y el cambio clim谩tico se vaya manifestando con mayor claridad. Son tambi茅n la causa de que millones de personas queden sin m谩s opci贸n que hacinarse en los suburbios de las grandes ciudades de muchos pa铆ses o tratar de emigrar a Occidente de cualquier manera.

El cenit del petr贸leo y los l铆mites del crecimiento

Ante el cenit del petr贸leo y el agotamiento de los actuales recursos energ茅ticos existe la convicci贸n entre muchos ciudadanos de que ha de haber una soluci贸n. Pero, 驴para qu茅 y para qui茅nes?, 驴para mantener el actual crecimiento econ贸mico y del nivel de consumo de los pa铆ses desarrollados?, 驴hasta cu谩ndo? Vivimos en un espacio limitado como el planeta Tierra, por lo que toda sociedad cuyo modo de vida est茅 basado en el crecimiento llegar谩 a un punto en el que s贸lo se podr谩 mantener a costa del decrecimiento de otras, hasta que finalmente se enfrente al l铆mite marcado por el agotamiento de los recursos disponibles para todas ellas.

驴O es que al plantear que ha de haber una soluci贸n se trata de que los dos tercios de la poblaci贸n mundial m谩s desfavorecida tenga acceso al nivel de consumo del que disfrutan la mayor parte de los ciudadanos de los pa铆ses m谩s desarrollados?, 驴c贸mo va a ser posible si las econom铆as de los pa铆ses desarrollados siguen creciendo y para ello se aprovechan de los recursos de los pa铆ses ?pobres?? M谩s a煤n, 驴c贸mo va a ser eso posible si hay otros recursos b谩sicos que tambi茅n empiezan a escasear?

Los problemas y los retos a los que se enfrenta la especie humana en los comienzos del siglo XXI se ven铆an advirtiendo desde hace d茅cadas y van m谩s all谩 del propio cenit del petr贸leo, que es el m谩s inmediato y el que parece va a ser el primero en poner a prueba el sistema basado en el crecimiento econ贸mico. El cenit del petr贸leo se enmarca en el contexto del inicio de los tiempos en los que la humanidad se va a enfrentar al progresivo agotamiento de muchos recursos b谩sicos, en definitiva, a los l铆mites al crecimiento marcado por el espacio limitado que es nuestro planeta Tierra.

La Historia de la humanidad contiene abundantes ejemplos de cientos de civilizaciones muy avanzadas para las que no hubo soluci贸n, y que sucumbieron cuando excedieron los l铆mites en el consumo de los recursos que en los que basaban su desarrollo. En nuestra tecnol贸gica sociedad actual existe el convencimiento de no puede suceder algo as铆, pues la tecnolog铆a lo podr谩 resolver todo. Pero es 茅sta la que necesita de la energ铆a para desarrollarse, pues por s铆 misma no puede ?crear? energ铆a. Las comodidades que disfrutamos y los medios que nos han proporcionado la tecnolog铆a y la abundante disponibilidad de energ铆a f谩cil y barata, nos impiden ver la poca distancia que separa el nivel de vida actual de los pa铆ses m谩s adelantados del que exist铆a en la ?Edad de Piedra?: basta con un corte permanente en los suministros de electricidad y de carburantes.

Tambi茅n en la Naturaleza se dan m煤ltiples ejemplos similares a lo que estamos viviendo hoy en d铆a, pues la evoluci贸n de la humanidad en nuestros d铆as tiene numerosas similitudes con la de una plaga que se desarrolla en un ser vivo, se multiplica hasta exceder la capacidad del mismo para servirle como sustento, y experimenta una brusca ca铆da en su poblaci贸n. Es lo que sucede, por ejemplo, con las bacterias en un cultivo, cuya poblaci贸n crece exponencialmente hasta que se agota su alimento, y a partir de entonces se produce un brusco descenso poblacional. Para la generaci贸n que experimenta la quiebra no existe ning煤n problema hasta que no se llega al momento en que se han consumido la mitad de los recursos iniciales y empieza a faltar el alimento. Desde que la humanidad comenz贸 a disponer de petr贸leo su poblaci贸n se ha multiplicado de forma explosiva. Ahora estamos en el momento en que nos acercamos al agotamiento de la mitad del petr贸leo extra铆ble del mundo, y queda por extraer la mitad restante, de peor calidad y de m谩s costosa extracci贸n. Estamos en la generaci贸n de la quiebra, y a煤n as铆 la inmensa mayor铆a de la poblaci贸n mundial no es consciente de ello.

La situaci贸n de la humanidad se puede asimilar a la de una empresa maderera que explota un bosque muy por encima de su capacidad de regeneraci贸n. Al principio, empieza talando los 谩rboles m谩s accesibles y de mayor tama帽o, tratando de lograr la m谩xima cantidad de madera con el m铆nimo esfuerzo posible. Cuando haya cortado los mejores 谩rboles empezar谩 tambi茅n a cortar los de menor tama帽o, por lo que cada vez le ir谩 costando m谩s esfuerzo mantener la misma producci贸n de madera. Finalmente, cuando los 谩rboles escaseen, la producci贸n caer谩 en picado hasta que se agoten todos los 谩rboles.

Esto es lo que sucede con cualquier recurso finito: al principio aumenta r谩pidamente la producci贸n porque hay abundancia, es accesible y de calidad, pero seg煤n se va consumiendo, la producci贸n se estanca y luego comienza a bajar. El petr贸leo es un recurso finito, pues requiere de millones de a帽os para producirse en la Naturaleza, y la humanidad ha necesitado s贸lo cien a帽os para consumir la mitad del que dispon铆a. La dependencia del petr贸leo de nuestras sociedades es tal, que a煤n con el incremento de los precios no se est谩 sustituyendo por otros recursos, sino que la demanda energ茅tica mundial contin煤a en aumento (figura 7, p谩gina 13). Si existiese otro elemento m谩s barato y eficiente ya se estar铆a utilizando masivamente.

La relaci贸n entre la Crisis Energ茅tica y el Cambio Clim谩tico

La energ铆a que vemos manifestarse en nuestro planeta, salvo la que generan los terremotos y volcanes, procede de forma directa o indirecta del Sol. Las plantas toman la energ铆a del Sol a trav茅s de la fotos铆ntesis, absorbiendo carbono de la atm贸sfera, produciendo los hidratos de carbono que constituyen sus organismos y emitiendo ox铆geno a la atm贸sfera. Los animales consiguen su energ铆a al nutrirse de los hidratos de carbono y respirar el ox铆geno atmosf茅rico. A lo largo de millones de a帽os la materia org谩nica de plantas y animales, rica en carbono, ha ido quedando enterrada en el subsuelo del planeta y, mediante procesos f铆sico-qu铆micos, se ha ido transformando lentamente en diversos compuestos org谩nicos s贸lidos (carb贸n), l铆quidos (petr贸leo) y gaseosos (gas natural). 脡ste es el motivo por el que estos compuestos son 煤nicos en la Naturaleza, y constituyen una acumulaci贸n de energ铆a tan f谩cil de explotar.

Figura 9: Evoluci贸n aproximada del porcentaje de reservas de petr贸leo y de las concentraciones de anh铆drido carb贸nico (CO2) en la atm贸sfera a lo largo del siglo XX.


Hace unos 250 a帽os el ser humano comienza a quemar dichos compuestos para aprovecharse de la energ铆a almacenada en ellos, en un proceso que en definitiva consiste en extraerlos del subsuelo, quemarlos y devolverlos al exterior, y b谩sicamente a la atm贸sfera en forma de gases. A medida que se van quemando las reservas de combustibles f贸siles disponibles se ha ido produciendo un incremento de las concentraciones en la atm贸sfera de los gases producto de su combusti贸n (figura 9). No existen precedentes de que un proceso as铆 haya sucedido antes en la evoluci贸n de nuestro planeta, y menos al ritmo de los 煤ltimos 150 a帽os.

La energ铆a obtenida de estas fuentes f贸siles contribuy贸 al aumento explosivo de la poblaci贸n mundial y posibilit贸 un modo de vida basado en un elevado consumo energ茅tico. Al ritmo que la poblaci贸n y nivel de consumo fueron aumentando, tambi茅n lo hicieron los requerimientos de energ铆a, por lo que se fue acelerando el proceso de extracci贸n y emisi贸n de combustibles f贸siles a la atm贸sfera.

Si la Tierra fuese ilimitada, la poblaci贸n y el consumo energ茅tico podr铆an haber continuado creciendo indefinidamente, y el reparto de los recursos podr铆a haber beneficiado por igual a todos los seres humanos. Pero no es el caso: nuestro planeta es limitado, y por tanto tambi茅n lo son sus recursos y sumideros, lo que supone que alguna vez el proceso de extracci贸n de materiales del subsuelo y emisi贸n de los mismos a la atm贸sfera hab铆a de llevar a un punto en que los recursos comenzasen a agotarse y los sumideros a saturarse.

Y en ese punto estamos: mientras la humanidad contin煤a creciendo en poblaci贸n y en necesidades energ茅ticas, los ge贸logos advierten que cada vez va a ser m谩s dif铆cil mantener el suministro de combustibles f贸siles -empezando por el petr贸leo y el gas natural-, y los climat贸logos est谩n avisando de que el notable incremento detectado en las concentraciones atmosf茅ricas de los gases producto de su combusti贸n no tiene precedentes en los anteriores cientos de miles y probablemente millones de a帽os. Entre los gases emitidos destaca el anh铆drido carb贸nico (CO2) que tiene la propiedad de actuar como un ?invernadero? para la radiaci贸n infrarroja que emite la Tierra, por lo que los expertos consideran que puede estar generando un calentamiento atmosf茅rico global que puede intensificarse los pr贸ximos a帽os, y m谩s si contin煤an las emisiones.

A partir de este punto es imposible saber qu茅 puede pasar en los pr贸ximos a帽os, tanto respecto a c贸mo ser谩 el proceso a trav茅s del cual nuestra especie se tendr谩 de ir adaptando a vivir con cada vez menor disponibilidad de energ铆a procedente de los combustibles f贸siles, como respecto a la respuesta que pueda tener el clima mundial ante la acumulaci贸n de determinados gases de invernadero en la atm贸sfera.

De momento, lo que resulta parad贸jico es que, mientras en los foros internacionales sobre cambio clim谩tico se habla de la necesidad de reducir urgentemente las emisiones de CO2 a la atm贸sfera para frenar el calentamiento global, en los foros sobre los retos energ茅ticos de nuestro tiempo se habla de la necesidad de que aparezcan nuevos yacimientos de petr贸leo para poder cubrir la demanda hasta la aparici贸n de otras fuentes de energ铆a que puedan sustituir al ?oro negro?. Ambas necesidades son incompatibles entre s铆.

驴Qu茅 hacer ante el cenit del petr贸leo?

No est谩 en nuestras manos decidir las pol铆ticas de los gobiernos ni los comportamientos de consumo de los habitantes de todo el mundo, ni orientarlos de manera que pudieran contribuir a lograr una transici贸n lo m谩s suave posible hacia los tiempos con una menor disponibilidad de petr贸leo. Los cambios adem谩s, habr铆an de ser demasiado complejos, pues probablemente tendr铆an que incluir medidas muy impopulares y duras de asumir, basadas en la reducci贸n del consumo por persona, disminuci贸n y racionalizaci贸n del transporte privado, tendencia al crecimiento negativo de las econom铆as y de la poblaci贸n, etc. Posiblemente ser铆a necesario cambiar por completo todo el modelo de vida basado en el consumo y en el crecimiento, y unas sociedades que se han creado sobre la base de una ilimitada disponibilidad de petr贸leo.

Pero independientemente de que estos cambios se produzcan o no, cada uno de nosotros puede ir adoptando una serie de medidas que en general se pueden orientar hacia cuatro l铆neas de actuaci贸n:

  1. Informarse: Es importante seguir inform谩ndose y tratar de conocer y comprender las implicaciones y las consecuencias que el cenit del petr贸leo est谩 teniendo y puede tener en los a帽os venideros.
  2. Prepararse: Cuanto antes comencemos a mentalizarnos, en mejores condiciones estaremos para adaptarnos a los cambios que se vayan produciendo, afrontarlos con 茅xito, ayudar a los dem谩s y, en general, atenuar los efectos para nosotros y para las personas de nuestro entorno.
  3. Divulgar: Cuantas m谩s personas conozcan la situaci贸n, m谩s posibilidades hay de que comiencen a adoptar a su vez acciones positivas. Una opci贸n puede ser transmitir la realidad de la crisis energ茅tica difundiendo este mismo art铆culo u otros, empleando para ello los medios y canales de que cada uno disponga, ya sea a trav茅s de Internet, publicaciones, dirigi茅ndose a medios de comunicaci贸n, asociaciones y autoridades locales, centros educativos, etc.
  4. Actuar: Podemos empezar a cambiar ya nuestras vidas hacia un menor nivel de consumo en general y energ茅tico en particular, lo que ser谩 煤til para reducir nuestra contribuci贸n a la situaci贸n a la que el sistema actual est谩 llevando a millones personas en el mundo, disminuir la presi贸n que nuestro modo de vida ejerce sobre los sistemas naturales que sustentan la vida en nuestro planeta, aminorar el ritmo de agotamiento del petr贸leo y de otros recursos y, por 煤ltimo, estar mejor preparados para los tiempos en que nos veamos obligados a ello.

Si la situaci贸n global a la que nos enfrentamos como especie es la suma de las acciones individuales de todos los seres humanos que pueblan el planeta Tierra, es entonces a trav茅s de la decisi贸n individual de cada uno como podemos influir en ella. En nuestras manos est谩 decidir cu谩ndo empezar a actuar de forma que nuestra influencia sea en positivo.


Fernando Bull贸n Mir贸 septiembre 2005

Mi agradecimiento para Pedro A. Prieto y Gloria Jim茅nez por la revisi贸n del documento, para Edgar Ocampo por el aporte del material gr谩fico y para los compa帽eros de Crisis Energ茅tica por las sugerencias y comentarios recibidos.

REFERENCIAS Y ARTICULOS RECOMENDADOS EN INTERNET:

AEREN: Los retos energ茅ticos del s. XXI . Publicado en Crisis Energ茅tica ( 2005).

Ballenilla, F.: "El final del petr贸leo barato". (2004) Publicado en El Ecologista, n煤mero 40, pp 21-22. 2004. (Disponible en l铆nea)

Ballenilla, F. et al (Miembros del Grupo La Illeta de Alicante): ?La sostenibilidad desde una nueva y urgente perspectiva". Ponencia presentada en IV Encuentro de Colectivos Escolares y Redes de Profesores que hacen investigaci贸n en su escuela. 2005. (Disponible en l铆nea)

Bull贸n, F.: ?El cambio clim谩tico?. Publicado en RAM, Revista del Aficionado a la Meteorolog铆a, disponible en Meteored (2005).

Duncan, R.: ?La cima de la producci贸n mundial de petr贸leo y el camino a la garganta de Olduvai" (2000). Publicado en Crisis Energ茅tica.

Heinberg, R.: ?Carta desde el futuro?. Publicado enCrisis Energ茅tica. 2001

Janson, J.: ?Termodin谩mica y la producci贸n de alimentos?. Publicado en Crisis Energ茅tica.1997

Klare, M. T.: ?El colapso energ茅tico que se avecina?. Publicado en La Jornada . 2005

Marzo, M.: El fin de la era del petr贸leo barato. Las dudas sobre las reservas globales de crudo?. Publicado originalmente en La Vanguardia. 2005

P谩ez, A.: ?La dimensi贸n sociopol铆tica del fin del petr贸leo: Desaf铆os a la sostenibilidad?. Publicado en Monograf铆as . 2002

Pfeiffer, D. A.: ?Comiendo combustibles f贸siles?. Publicado en Crisis Energ茅tica. 2003

Prieto, P. A.: ?La curva de Hubbert como la vida misma?. Publicado en El Inconformista Digital . 2004

Prieto, P. A.: ?Un cuento de terrorismo energ茅tico?. Publicado en Crisis Energ茅tica. 2002

Prieto, P. A.: ?驴Kioto o Uppsala??. Publicado en Crisis Energ茅tica. 2005

Ruppert, M. C.: ?Mientras el mundo arde? Publicado en Crisis Energ茅tica. 2004

Savinar, M. D.: ?La vida despu茅s de la debacle del petr贸leo?. Publicado en Animal Web .2004

TVE: V铆deos con las entrevistas al Catedr谩tico de Estratigraf铆a y profesor de Recursos Energ茅ticos de la Universidad de Barcelona, Mariano Marzo, en ?Los desayunos de TVE? Publicado en Comunidad Sin Petr贸leo . 2005.

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Evolucion Libre
http://evolucionlibre.net/article.php/mundo-ante-el-cenit-del-petroleo