Tecnología sostenible, tecnología útil
La tecnología es el conjunto ordenado de conocimientos y los correspondientes procesos que tienen como objetivo la producción de bienes y servicios, teniendo en cuenta la técnica, la ciencia y los aspectos económicos, sociales y culturales involucrados. El alcance del término se extiende a los productos resultantes de esos procesos que deben responder a necesidades o deseos de la sociedad y tener como propósito contribuir a mejorar la calidad de vida. Cuando la tecnología busca una solución a los problemas que se plantean en la sociedad, lo hace relacionando la técnica (sus conocimientos, herramientas y capacidad inventiva), con la ciencia (el campo de los conocimientos científicos) y con la estructura económica y sociocultural del medio (las relaciones sociales, las formas organizativas, los modos de producción, los aspectos económicos, el marco cultural, y la perdurabilidad o la sostenibilidad en el tiempo, entre otros aspectos).
Lo primero que se suele olvidar al desarrollar una tecnología es el que esta vaya a ser sostenible o perdurable en el tiempo. Hay muchos motivos que propician esto dentro de la cultura actual (principalmente el sistema comercial y sus intereses económicos a corto plazo). El hombre pretende disponer para si mismo y egoístamente de todos los recursos, y los rendimientos de estos, tanto pasados, como presentes y futuros. Pretende con ello conseguir una supuesta felicidad máxima. También puede ocurrir que no se tengan en cuenta los plazos de agotamiento, para cuando un recurso se agote o de señales de agotamiento pueden pasar muchos años, mucho más de lo que dura una vida humana, por lo que, o directamente se clasifican como recursos renovables o simplemente se confía en que la futura tecnología consiga solucionar el problema.
Pero confiar en que la tecnología futura consiga solucionar el problema del agotamiento de los recursos es autoengañarse. Si hay alguna norma que siempre se cumple con la tecnología es que a mayor complejidad hay mayor consumo de recursos, esto ha demostrado ser inamovible. Tanto la ciencia con su método científico como la técnica sólo saben avanzar en la complejidad, de forma que es imposible confiar en disminuir la cantidad de recursos necesarios. Esto ha ocurrido así hasta la actualidad y nada hace ver que pueda cambiar en el futuro.
La tecnología actual también sufre otros graves problemas. En la actualidad la tecnología es tratada como una religión de la que muchos son fanáticos y totalmente dependientes. Se ha creado pues mucha tecnología no útil (a la medida de los intereses comerciales), tecnología que no sólo es insostenible y egoísta, sino que ni siquiera sirve a las verdaderas necesidades de sus usuarios. En prácticamente todos los casos somos nosotros los que debemos de trabajar y de adaptarnos a las nuevas tecnologías, o sea en ese sentido, se crean nuevas tecnologías a las que debemos servir (una especie de esclavismo). Una verdadera tecnología debería adaptarse perfectamente al hombre, no necesitando este, ninguna adaptación o esfuerzo para utilizarla.
Claro que es difícil ver esto para las personas, deslumbradas como están con las maravillas y juguetes tecnológicos, con las fantasías y promesas de un futuro milagroso en el que todo es posible. Pero la realidad es muy distinta. Si nos damos cuenta el gran boom tecnológico (con su desarrollo galopante como primer síntoma de enfermedad), se ha basado, únicamente, en la obtención de una abundante y barata fuente de energía, el petróleo. Pero el petróleo (a parte de sus otros problemas) no es un recurso renovable y pronto se agotará. Sin embargo todos nuestros aparatos y tecnologías han sido diseñados desde el supuesto de energía inagotable, con nula eficiencia energética. Cuando el petróleo se agote o empiece a escasear la mayoría de las tecnologías dejaran de ser útiles y aunque se diese el muy improbable caso de encontrar una alternativa inagotable a este, serian los otros recursos naturales los que terminarían agotándose.
No sólo hay que tener en cuenta que una tecnología sea útil y sencilla, debemos de fijarnos bien si esta es completamente sostenible. Para ello hay que fijarse bien y tener en cuenta los procesos de producción (otro error corriente). Una tecnología no es sostenible si no lo es también su proceso de producción. Los procesos de producción deben ser también simples, no conllevar esfuerzos y ser eficientes en el consumo de recursos. Por ejemplo las placas solares pueden parecer muy útiles y simples de usar, pero tienen una muy compleja y costosa producción, tanto que no se las puede clasificar de ningún modo como tecnología sostenible.
Hay que darse cuenta de que casi todo lo que hemos considerado progreso no lo ha sido realmente. Para crear tecnología sostenible hay que partir de una ciencia y técnica sostenible y limpia. Como esto prácticamente no existe, lo primero es deshacer toda la cultura y técnicas erróneas que ha habido hasta la actualidad. Empezar de nuevo, para crear una nueva tecnología.
En esta web vamos a recopilar toda la información posible sobre tecnología sostenible y útil. Sólo nos interesaremos por tecnologías completamente sostenibles. Si estás interesado puedes entrar en la sección tecnología, en esta se intentara crear un fondo de información libre, abierto y gratuito, si conoces alguna nueva tecnología o deseas profundizar en alguna de las tratadas no dudes en colaborar.
