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Evolucion Libre sostenibilidad y cooperación en libertad
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jueves, 15 mayo 2008 @ 06:05 CEST
   

Urge la lentitud

SociedadAquí dejo un interesante artículo publicado por Joaquín Araújo en elmundo.es:

Nadie administra el tiempo peor que nosotros, los humanos. Acaso por ser sus hijos y sus padres al mismo tiempo. Ciertamente somos los únicos conscientes de su paso y de su aparente fin. Como creadores del reloj, los calendarios y la historia, damos valor al tiempo destructor en infinita mayor cuantía que al constructor, que por cierto es el mismo.

Que somos esclavos de la cronología parece no necesitar demostraciones. Menos aún que buena parte del mal llamado progreso ha quedado relacionado con la velocidad, creciente, a la que podemos desplazarnos. Es decir, al empeño inútil de robarle tiempo al tiempo. Pero semejante estado de urgencia permanente, por todo y para todo, se salda con destrozos formidables en el tiempo que no es nuestro y en el espacio que es de todos. Amplío.

Las profundas alteraciones en los paisajes y la extinción masiva de especies suponen la desaparición de los logros biológicos y geológicos del pasado. En cierto sentido, las infraestructuras borran para siempre parte de la historia de la vida a la que también pertenecemos.

Por si eso fuera poco, al ir agotando el territorio y lo que nos proporciona, reducimos las posibilidades del tiempo futuro: el de las generaciones no nacidas. Lo que no es nuestro, pues.

Para ser veloces hace falta una creciente red de rutas -por tierra, mar y aire-que conllevan la destrucción de paisajes y sistemas, de ciclos y procesos. La velocidad arrasa el territorio y sus funciones de forma todavía más contundente y extendida que el urbanismo. La adoración a la velocidad se salda, por tanto, con destrozos en lo espacial y en lo temporal, todo ello en nombre de un fugaz presente. Sin olvidar algunos aspectos inherentes al amor a la velocidad como es que pronto llegaremos a los 900 millones de automóviles –circula uno nuevo cada segundo- en el mundo, responsables, por cierto, de casi el 35% de la contaminación que destruye las cadencias del clima. Por eso mismo, urge hacernos los más lentos posible cuanto antes.

Seguiremos, pero para redondear la propuesta de esta semana sin duda la siguiente frase puede ayudarnos:

"La verdadera actitud creadora posees la sabiduría del tiempo. No es lenta ni apresurada. Entrega el control del tiempo al objeto y no al propio estado de ánimo. Esto es lo que a mi juicio, caracteriza la paciencia: adecuarse al ritmo del objeto. La ternura, como contó Marta, ha de ser lenta, la respuesta a la injusticia ha de ser rápida."
José Antonio Marina

Y como en anteriores ocasiones unos pocos aforismos propios.

La velocidad combate y casi siempre destroza a la sensibilidad pero más aún a la solidaridad.

No precipitarse es una táctica con futuro.

Lo más amenazado, hoy, es la comprensión y su enemigo la violenta capacidad de atropellarlo todo con la búsqueda de una mayor velocidad.

Se trata de usar al tiempo como aliado y no como enemigo.

La vida no es plana, ni rectilínea, ni rápida.

La conservación del tiempo futuro es desde luego el mayor desafío ético que el pensamiento ecológico propone.

También, todo lo humano es mejor si más lento. Con la sola excepción de la curación, caso de estar enfermo. O la muerte, caso de estarlo mucho. Lo de la injusticia; eso nos lo acaba de recordar J. A. Marina.

Dirección original de este artículo:

http://www.elmundo.es/elmundo/2007/02/26/ecologia/1172481735.html

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Urge la lentitud | 2 comentarios | Crea una cuenta nueva
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Urge la lentitud
Escrito por: andoni-el musiko sobre miércoles, 14 marzo 2007 @ 09:03 CET
Excelente reflexión, Raúl. Estoy buceando últimamente en los contenidos del llamado "decrecimiento" (http://www.terra.org/articulos/art01372.html) y todo va en la misma línea; de hecho, basta con decelerar un poco nuestra vida para recuperar nuestra noción de nosotros mismos. Es necesario profundizar en esta cuestión y documentarnos (http://www.terra.org/articulos/art01731.html) aquí y en más fuentes.

Me alegro de que hayas encontrado esa serie de artículos, parecen muy interesantes, cuando veas algo nuevo compártelo también por favor.
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Otra buena aportación
Escrito por: andoni-el musiko sobre miércoles, 14 marzo 2007 @ 10:03 CET
Hola, reproduzco este artículo de un blog que trata sobre el decrecimiento. No sólo abundaremos en la cuestión del tiempo sino que introduciremos mejor este importante movimiento. Un saludo!!


TENEMOS RELOJ Y NOS FALTA TIEMPO

Los primeros relojes mecánicos – en el siglo XIII- eran de una sola aguja, sólo tenían la manecilla de las horas. La manecilla de los minutos se añade en el siglo XVI, y la de los segundos en el siglo XVIII. Desde que aparece la medición exacta del tiempo, las horas y los segundos medidos con precisión se convierten en algo que se puede comprar y vender: el tiempo puede ser mercantilizado.

Nuestros relojes no sólo nos miden el tiempo, también fabrican el tiempo, y en lugar de los ritmos naturales y de los ritmos interiores de cada uno, se nos impone la regularidad artificial del monótono e interminable tictac. Hoy en día nuestras vidas se organizan según el tiempo de los relojes, y aceptamos esa servidumbre crónica, y apenas nos queda tiempo para reflexionar sobre qué es el propio tiempo y qué sentido queremos darle. El tiempo del goce amoroso, de la poesía, de la satisfacción estética, de la contemplación intelectual, del disfrute de una buena comida...

Las prisas forman parte de nuestro ritmo vital, la obsesión por la productividad, hacer más en menos tiempo, a partir de los cual nos convertimos en objetos de un mercado global, en engranajes de una maquinaria productiva que nos arroja al consumo de manera que nos transformamos en objetos de la economía.

El poder puede definirse en términos de control sobre el tiempo ajeno. El capitalismo cultural desarrolla una elaborada estrategia para secuestrar el tiempo de las personas. El tiempo para la participación política, el tiempo para el cultivo de las relaciones humanas y para el cuidado de las personas, el tiempo para el crecimiento personal, el tiempo para la vida es un tiempo necesario que nunca se tiene; sin embargo nos pasamos muchas horas al día delante de las pantallas de televisión, y muchas horas en el tajo.

Para saber más: Tiempo para la vida. Jorge Riechmann

Para saber más: La falta de tiempo. Ramiro Pinto Cañón

VER EL ARTICULO ORIGINAL Y EL BLOG:
http://decrecimiento.blogspot.com/
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